18 dic 2018

Presentación


El Comunista es ante todo un comprometido. Un comprometido con su clase, con su pueblo, con la humanidad. Un comprometido con la Revolución y el Socialismo, con la paz y la solidaridad, y que lucha incansablemente toda su vida sin obtener ni esperar nada a cambio. Un Comunista es por lo tanto, una persona absolutamente apenada, una persona que ve lo que nadie quiere ver y que dedica su vida a cambiar la realidad que se hace creer universal e inmutable. Un Comunista constantemente tiene la sensación de correr y de no llegar a ningún lado: Su condición es desesperante, su día a día, un martirio. Y en ese estado mental que desquiciaria a cualquier persona sin un compromiso tan profundo, el Comunista realiza su militancia (independientemente del hecho de si es exitosa o no) demostrándole heróicamente a su camaradas y compañeros de clase que el ser humano es un ser excepcional, capaz de sobrellevar luchas inimaginables en pos de un ideal. Pero el Comunista sigue teniendo un trabajo, una familia, círculos sociales, responsabilidades y obligaciones. El Comunista quiere cambiar el sistema capitalista pero para ello debe permanecer dentro de él, y es allí donde se da la contradicción entre los seres humanos mas nobles y comprometidos que vió nuestra especie, y el sistema mas pútrido y bestial que vió nuestra historia. Y este choque de realidad dinamiza todas las contradicciones internas que el Comunista ya afrontaba, obligándolo a enfrentar muy duramente el amanecer de un nuevo día. Y yo soy Comunista, y sin caer en egocentrismos o sentimientos de superioridad completamente contrarios a los ideales Marxistas, estoy orgulloso de mi condición revolucionaria, pero también imbuido en todos los males ya comentados y por eso me abro este espacio: Para volcar todos mis pensamientos que no encuentran un lugar para ser compartidos. No se bien si existirá otro fin mas adelante en este blog, solo se que de momento me funcionará (espero) como terapia. 
Saludos.

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